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Sombra

Cabaiguán, eterno productor tabacalero

Cabaiguán sigue manteniendo su línea tabacalera a través de los años para convertirse en referencia nacional de este producto

Por: Daisy Pilar Martín Ciriano

Por estos días en que se repasan momentos importantes del poblado, es necesario exponer que desde la mitad de 1700 existían varios «ingenios» en la comarca, los que se debían nombrar trapiches por su rudimentaria labor y el reducido número de trabajadores esclavos que no sobrepasaban la cifra de diez.

Antes de quedar abolida la esclavitud en Cuba y teniendo en cuenta que Cabaiguán formaba parte de la jurisdicción espirituana, hay que destacar que se comenzó a fomentar el cultivo del tabaco. En las zonas de Santa Lucía, El Guajén y Neiva se comenzó a desmontar bosques para convertirlos en pequeños conucos  de tabaco.

Todos estos antecedentes demuestran que en este territorio se cultivaba la aromática hoja desde mucho antes de la llegada de los emigrantes canarios. Y que estas zonas fueron por excelencia maravillosas tierras casi vírgenes que producían hermosas hojas, grandes y sanas.

Pronto esta noticia  se trasladó a otros territorios  y a finales de 1800 existían compradores e intercambios del cultivo con foráneos y para consumo.

Luego llegó el ferrocarril central y las oleadas de canarios que dieron un notable impulso por su laboriosidad y esfuerzo para subsistir.

Muchos cuentan de ver a los campesinos, tanto canarios como cubanos, labrar sus tierras en horas de la noche con dos mechones encendidos y colocados en  el yugo de los bueyes, otros refieren que hubo hombres que desbotonaron tanto tabaco que se quedaron encorvados para siempre y también, se dice que los trabajadores desayunaban, almorzaban y de noche cenaban, porque tenían que palear sus alimentos para poder subsistir ante la dura faena.

En libros e imágenes se guardan hermosos y parejos vegueríos como el que existió en  la finca de Juan Vidueiras y que esta plantación pertenecía al libanés Chamán Milla y muchos otros más cosecheros tenían plantaciones «cerradas» que estaban a  la altura de un hombre.

Lo cierto es que este cultivo llegó a Cabaiguán para quedarse. Ha transcurrido mucho más de una centuria de que se plantaron los primeros conucos, y aún hoy, el cultivo se extiende y desarrolla con nuevas técnicas, pero Cabaiguán sigue manteniendo su línea tabacalera.

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