viernes, agosto 28El Sonido de la Comunidad
Sombra

Nuevo curso escolar en Cuba con mayor presencialidad y respuestas diferenciadas

El curso comenzará el primero de septiembre, aunque no todas las instituciones tendrán las mismas condiciones de presencialidad, horarios, transporte o alimentación

El curso escolar 2026-2027 comenzará el primero de septiembre en Cuba, pero lo hará bajo condiciones diferentes a las habituales. La prioridad del Ministerio de Educación (Mined) será garantizar la continuidad del proceso educativo y proteger el derecho a la educación, mediante respuestas ajustadas a las posibilidades de cada territorio, institución y comunidad.

Así lo explicó Naima Trujillo Barreto, ministra de Educación, durante una conferencia de prensa, este jueves, en la que detalló las principales condiciones en que se desarrollará el nuevo período lectivo.

El sistema educativo atenderá una matrícula de alrededor de 1 400 000 niños y adolescentes en los diferentes niveles de enseñanza. Al mismo tiempo, deberá dar seguimiento a quienes durante el curso anterior se desvincularon de sus instituciones y recibieron otras variantes de atención.

Durante el período precedente, entre 17 000 y 23 000 estudiantes tuvieron que permanecer más distantes de sus centros educativos. Para este curso se logró modelar una respuesta para unos 17 000, mientras alrededor de 400 o 500 niños permanecerán bajo condiciones excepcionales de atención.

La ministra señaló que el objetivo es que el nuevo curso tenga una presencialidad superior a la del anterior, aunque no será igual a la que existía antes de las dificultades que comenzaron a agudizarse en febrero del presente año.

MÁS PRESENCIALIDAD, PERO CON UNA ESCUELA DIFERENTE

La presencialidad constituye una prioridad para las edades que atiende la Educación General, explicó Trujillo Barreto. Los estudiantes de estos niveles todavía no cuentan con el mismo grado de autonomía para el aprendizaje que quienes cursan la Educación Superior, por lo que el contacto directo con sus profesores y compañeros resulta esencial.

Sin embargo, –añadió– las condiciones actuales obligan a organizar el proceso de manera diferente. Habrá cortes en determinados momentos, intensivos de compensación y cierres dentro de cada uno de los tres períodos en que se organiza el curso escolar.

La organización también será diferenciada. Algunas instituciones podrán mantener doble sesión todos los días, mientras otras lo harán determinados días de la semana. En otros casos será necesario modificar los horarios de entrada o la frecuencia con que los estudiantes permanecen en los centros.

La definición de estas variantes, esclareció la Ministra, tendrá en cuenta el transporte, el alojamiento, la alimentación, la disponibilidad de docentes y las características de cada comunidad.

Comentó que, entre el primero y el siete de septiembre, el calendario escolar contempla jornadas de reflexión sobre el proyecto educativo, con participación de las familias y de las organizaciones pioneriles. La intención es que cada institución pueda construir y compartir una propuesta acorde con sus condiciones, afirmó.

La ministra resumió esta concepción al señalar que «ninguna institución tiene por qué parecerse a otra, porque tampoco son iguales las comunidades. Lo común serán las aspiraciones formativas de cada nivel», mientras las vías para alcanzarlas podrán variar.

SOBRE LA REORGANIZACIÓN DE LA RED ESCOLAR

El transporte será uno de los principales factores para determinar cómo funcionará cada institución, dado que hay estudiantes y profesores que deben recorrer largas distancias para llegar a sus centros. Por ello, las decisiones sobre la red escolar no se aplicarán como una fórmula general, afirmó la titular de Educación del país.

El ordenamiento de la red continuará, pero quedarán en espera aquellas decisiones que puedan generar mayores dificultades por transporte o alimentación. El propósito es aprovechar mejor las capacidades existentes sin crear nuevas barreras para el acceso a la educación.

En los sistemas de becas también habrá cambios. Los estudiantes que viven lejos de las instituciones de secundaria y preuniversitario podrán permanecer en ellas durante determinados períodos, aunque los pases hacia sus hogares tendrán que espaciarse más.

Algunos profesores, además, se han dispuesto a permanecer con sus estudiantes durante varios días, incluso hasta una semana o 15 días, según las condiciones de cada territorio.

La alimentación constituye otra de las preocupaciones principales. En las instituciones seminternas e internas que iniciarán sus actividades están aseguradas las condiciones básicas, aunque las coberturas varían entre territorios. Hay centros con recursos para 15 días, otros para 20 y otros donde todavía se trasladan suministros.

Para garantizar estas respuestas se ha buscado una relación más estable con el sector empresarial estatal y no estatal. Según explicó la ministra, quienes anteriormente apoyaban determinados procesos de manera casuística pasan ahora a asumir compromisos establecidos mediante relaciones contractuales.

Las condiciones de alimentación también determinarán el régimen de cada centro. En algunos lugares podrá mantenerse la doble sesión; en otros será necesario reducirla o modificarla. La merienda escolar tampoco tendrá necesariamente la misma respuesta en todos los territorios.

EL UNIFORME ESCOLAR

El uniforme escolar no estará disponible para todos los estudiantes el primer día de clases, reconoció Trujillo Barreto.

La industria llegó al mes de agosto con una producción de alrededor del 12 % para la enseñanza primaria y algo superior para secundaria. «Las dificultades eléctricas, el traslado de tejidos y las limitaciones para importar insumos han afectado la producción», dijo.

Ante esa situación se ha recurrido a inventarios existentes en los almacenes del comercio interior, a la confección en talleres y a la participación de las comunidades. En algunos territorios se han habilitado jornadas adicionales para coser las prendas y también se ha recurrido a la confección desde los hogares.

Se priorizó a preescolar y séptimo grado, aunque la ministra reconoció que incluso en esos niveles no todos los estudiantes tendrán el uniforme completo al comenzar las clases.

La producción continuará durante septiembre y octubre y existe financiamiento aprobado para darle continuidad.

Mientras tanto, los estudiantes podrán asistir con su pañoleta –en el caso de la primaria– aunque no tengan el uniforme. Las escuelas deberán ser flexibles y no podrán imponer determinadas combinaciones de colores o vestimenta a quienes no dispongan de las prendas reglamentarias.

Para los niños y adolescentes en situación de mayor vulnerabilidad se buscarán además variantes que permitan cubrir las necesidades de uniforme y calzado.

La indicación es concreta: «ningún estudiante debe dejar de asistir a la escuela por carecer del uniforme», manifestó la Ministra de Educación.

QUE NADIE QUEDE ATRÁS

La atención diferenciada será una de las características del curso. El Ministerio de Educación ha identificado situaciones particulares en los territorios y comunidades para determinar qué necesita cada estudiante. Para algunos será necesario garantizar el transporte diario; otros requerirán apoyo adicional para la alimentación y algunos necesitarán modificar el horario de inicio de su jornada.

La ministra insistió en que el principio de que nadie quede atrás debe convertirse en una respuesta concreta.

Las escuelas especiales mantendrán una prioridad particular. También se atenderán de manera diferenciada los centros de acogimiento, los hogares de niños sin cuidado parental y los centros internos.

En el caso de la Educación Especial, se mantendrá la atención a estudiantes con diferentes necesidades y, cuando resulte posible, se aplicarán variantes de tránsito hacia contextos regulares. Las escuelas para alumnos con discapacidad intelectual en los municipios están organizadas, en casi todo el país, para iniciar sus actividades.

Tres escuelas regionales destinadas a estudiantes con discapacidad físico-motora mantuvieron su funcionamiento hasta el final del curso anterior. La perspectiva para este período es conservar esa prioridad.

Significó que, la situación de los niños sin cuidado parental también constituye una preocupación específica. El Ministerio ha revisado sus condiciones de alimentación y atención, al tiempo que se trabaja para garantizar el respaldo energético en momentos particularmente sensibles, como la alimentación y el descanso.

DOCENTES: REORGANIZAR LA FUERZA DISPONIBLE

La cobertura docente continúa siendo uno de los principales desafíos. Actualmente Cuba cuenta con un 73 % de cobertura total con personal de plantilla formado, explicó la ministra. El resto se atiende mediante diferentes variantes.

La situación no es homogénea. La Habana constituye uno de los escenarios más complejos, mientras algunas provincias cuentan con mayores posibilidades de reajuste. En Camagüey, por ejemplo, se ha complicado particularmente la cobertura de Matemática.

En las provincias orientales existen también situaciones diferenciadas y, en algunos territorios, se dispone de reservas para reorganizar la fuerza docente.

Para enfrentar el déficit se continuará aplicando la Resolución 10, que permite remunerar la carga docente adicional asumida por los maestros. También se reajustan claustros y escuelas y se incorporan a la docencia estudiantes universitarios y profesionales de otros sectores que actualmente no realizan sus actividades habituales.

LIBROS, MATERIALES Y SOPORTE DIGITAL

Uno de los anuncios realizados durante la conferencia fue que en septiembre los maestros y las familias contarán con los libros correspondientes a todos los grupos de grados del III Perfeccionamiento, además de asegurarse materiales considerados imprescindibles como libretas y lápices.

Trujillo Barreto destacó que, se continuará trabajando en un soporte digital junto con el Ministerio de Comunicaciones, aunque las limitaciones actuales de conectividad impiden contar con las mismas posibilidades que en otros momentos.

La plataforma Cubeduca continuará formando parte de estas alternativas y se incorporarán contenidos relacionados con la crianza respetuosa y con la identificación y denuncia de situaciones de vulnerabilidad.

EDUCACIÓN TÉCNICA Y PROFESIONAL Y CONTINUIDAD DE ESTUDIOS

La Educación Técnica y Profesional tendrá un proceso de renovación y seguimiento especial, debido a que sus estudiantes comienzan desde el noveno grado una formación vinculada con su futura incorporación al mundo laboral.

Además, el Ministerio mantendrá la articulación con la Educación Superior para garantizar una entrega detallada de los estudiantes que accederán al primer año universitario.

En particular, se proporcionará información sobre estudiantes que no pudieron concluir el duodécimo grado en las condiciones habituales, así como sus resultados en exámenes y competencias.

También serán considerados los estudiantes que concluyeron la secundaria o el preuniversitario con 100 puntos y aquellos con resultados destacados en olimpiadas internacionales. La ministra informó que casi el 70 % de los estudiantes cubanos participantes en las olimpiadas de ciencias obtuvo medallas.

La intención es que esa información permita a las universidades y otros centros, brindar una atención diferenciada durante el primer año de formación.

Los Institutos Preuniversitarios Vocacionales de Ciencias Exactas abrirán sus puertas en todo el país, pero no todos comenzarán la presencialidad el primero de septiembre: algunos lo harán una semana después y otros a los 15 días, de acuerdo con las condiciones de transporte y organización.

En determinados centros también cambiará la frecuencia de los pases hacia los hogares.

UN CURSO QUE DEBERÁ SOSTENERSE EN CONDICIONES DIFÍCILES

La ministra reconoció que las condiciones en que comenzará este curso tendrán efectos sobre la calidad integral de los servicios educativos que tradicionalmente ha ofrecido el país.

El propósito, dijo, es reducir al mínimo ese impacto mediante decisiones flexibles, respuestas diferenciadas y una evaluación permanente de lo que ocurra en cada institución.

Para ello será necesaria una mayor participación de las familias y de las comunidades. El proyecto educativo deberá construirse con los recursos disponibles en cada entorno y aprovechar las capacidades de profesores, estudiantes, profesionales y otros miembros de la comunidad.

El Ministerio continuará evaluando las respuestas durante el curso y ajustándolas cuando sea necesario.

La prioridad, insistió Trujillo Barreto, será que las dificultades no impidan a los niños y adolescentes acceder a su sistema educativo y que, aun en condiciones diferentes, puedan mantener una respuesta educativa de calidad.

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