Llegó el día cero y la calidad no juega con el billete
Por: Lillipsy Bello Cancio
¡Y llegó el día cero!... de lo que tanto se ha hablado durante tanto tiempo se materializó de golpe y porrazo hace apenas unos días (y digo de “golpe y porrazo” porque a pesar del tiempo que se ha utilizado para abordar el tema y las vías para informar a la población, lo del “ordenamiento” era como una quimera, algo así como una teoría, un deseo impostergable)
Pero no fue hasta el pasado primero de enero, en que el pan de la bodega (el mismo pan, pequeño, sin grasa y aplastado, en la mayoría de los casos) amaneció costando un peso, los coches tres (queriendo cobrar cinco) y la guagua hasta San Luis siete, que los cabaiguanenses no caímos en cuenta de que sí, efectivamente había llegado el día cero.
Pero de lo que se trata este comentario no es sobre el i...









