Para hacer periodismo hay que mojarse hasta el cuello
Lo sentencia Enrique Ojito Linares, un periodista que ha llegado a la cima a pie, por trillos, abriendo trochas, sin temer a las caídas. Acaba de recibir el Premio Nacional de Periodismo José Martí por su extraordinaria obra, pero ni por asomo se cree una estrella
Debo confesarlo. El día que lo conocí no había leído una sola línea suya, ni había escuchado un estelar noticiero urdido por su instinto. A mí solo me conquistó aquella sonrisa sincera y su alegría en una noche en que, como tantas veces, era la figura de la fiesta. Pero, igual que tantas otras, no se lo creía. Solo bailaba y conversaba animadamente con sus colegas, mientras todos admiraban al ganador del Gran Premio en el Concurso Periodístico Primero de Mayo. Corría el año 1997. Yo solo me estrenaba en el oficio; él ya lo ha...









