La reunión de expertos y científicos para temas de Salud versó sobre avances de ensayos clínicos en nuevos candidatos vacunales

En lo intangible, en eso que llamamos saber, Cuba tiene una de sus más grandes fortalezas. Por eso, en la tarde de este martes, durante la tradicional reunión de expertos y científicos para temas de Salud –que tuvo lugar en el Palacio de la Revolución–, el Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, razonó que, a pesar de los difíciles tiempos que corren, hay buenas noticias.
El Jefe de Estado lo dijo luego de escuchar a un grupo de prestigiosos científicos, quienes disertaron sobre avances de ensayos clínicos en nuevos candidatos vacunales, los cuales, por su naturaleza, tendrán notables impactos en la calidad de vida de los cubanos.
En la jornada, presidida también por el miembro del Buró Político y primer ministro, Manuel Marrero Cruz, Dagmar García Rivera, vicedirectora de Investigación y Desarrollo del Instituto Finlay de Vacunas (IFV), agradeció por la oportunidad de venir a actualizar el Programa de desarrollo de las vacunas antineumocócicas conjugadas que hemos venido desarrollando, durante varios años, en el Instituto.
La científica explicó que la bacteria Streptococcus pneumoniae, «es la principal causa de enfermedades infecciosas bacterianas en la infancia temprana, en niños menores de cinco años».
Enunció que, en el mundo, a pesar de que hay altas coberturas de vacunación, todavía fallecen millones de personas por neumonía y por enfermedades causadas por la bacteria mencionada.
Las que golpean, detalló, son fundamentalmente enfermedades invasivas como bacteriemia, sepsis y meningitis, enfermedades mucosales –en las que se refieren la otitis media, la neumonía, la sinusitis y la conjuntivitis–. Esas dolencias inciden con mayor fuerza en la infancia temprana, y también en los adultos mayores.
García Rivera comentó que «hay más de cien serotipos diferentes de neumococos; de ellos, entre 23 y 25 son los más relevantes para causar enfermedad en el humano». Por ello, dijo, cualquier enfoque de vacunas para prevenir el daño causado por la bacteria, obliga a un enfoque en vacunas multivalentes.
HISTORIA DE UNA GRAN VACUNA
La doctora puntualizó que, como parte del Programa de vacunas antineumocócicas que desarrolla el IFV, se creó una vacuna de siete serotipos y 11 serotipos, respectivamente –la cual sumó cuatro serotipos a los siete anteriores, y que se encuentra en fase clínica.
Agregó que también existe un candidato de 16 serotipos, que adiciona otros 5 en términos de la relevancia epidemiológica, la que se encuentra en estos momentos en fase preclínica, en evaluación en animales de laboratorio.
La experta refirió que los investigadores estimaron que la vacuna de 11 serotipos incluyera no solo a lactantes, sino también a las personas adultas mayores, sobre el cual la neumonía neumocócica tiene una elevada incidencia.
Un enfoque precedente, basado en todo lo aprendido durante la COVID-19, y saber que la vacuna de 11 serotipos tiene la misma tecnología que la vacuna de siete, llevó a la decisión de llevar el candidato –porque también sobraban condiciones de seguridad– de modo directo a las fases 2-3 de ensayo clínico, sin necesidad de pasar por fase uno, reflexionó García Rivera.
Añadió que tales pasos fueron aprobados por el Cedmed (Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos). Ese fue el preámbulo –rememoró la experta– que dio paso a los ensayos clínicos.
EL ENSAYO CLÍNICO
El Director General del IFV, Yury Valdés Balbín, dijo en el encuentro que «la vacuna Pentavalente tiene cinco componentes. Y aquí estamos hablando de una vacuna de 11 valencias.
«Hay un crecimiento en la industria de vacunas cubanas que no es solo del Instituto Finlay. Y ese crecimiento es consecuencia de este proyecto», valoró.
Hacer todo en el sistema primario de Salud, comentó, «implica un reto muy grande. Y en niños de dos meses de nacidos, en lactantes, solo un sistema político como el nuestro tiene la capacidad de combinar todos los actores.
«Estamos hablando de que este es un ensayo, como todos los ensayos que nosotros hacemos, en la atención primaria de Salud. Esto no se hace en hospitales, es de las cosas más avanzadas que hay», resaltó el experto.
El científico reconoció el esfuerzo de quienes están trabajando en los municipios, en los barrios, en escenarios como La Habana, Cienfuegos y Santiago de Cuba.
«Una vida que hayamos salvado, dijo, es suficiente para todo el esfuerzo que hayamos hecho. Eso es lo que nos ha enseñado la Revolución. Y yo creo que eso hay que decirlo».
CIFRAS MUY ELOCUENTES
María Eugenia Toledo Romaní, líder del proyecto, destacó que la investigación «se ha encargado de acumular las evidencias que se necesitan para demostrar el impacto en poblaciones».
Argumentó que «entre 2017 y 2019, se condujo una campaña de vacunación, en la que vacunamos a todos los niños en (la provincia de) Cienfuegos, entre uno y cinco años, con una cobertura superior al 90 %. Si usamos el indicador de enfermedad invasiva, que es la que mata a nuestros niños –relacionado, sobre todo, con la meningitis–, hay que decir que las tasas se movían entre 3,1 y 9,1 por cada 10 000 niños en ese grupo de edades.
«Después de haber conducido la vacunación entre niños, a partir del año 2019 –y fíjense que en el medio estuvo la covid-19–, las tasas de incidencia en niños entre uno y cuatro años bajaron a cero, y en todos los grupos de edades se mantuvieron en cerca del 1 %. Todos los niños que enfermaron después del año 2019, en Cienfuegos, fueron niños no vacunados».
La enfermedad neumocócica –explicó la experta– también produce unas tasas elevadas de hospitalización por neumonía severa en nuestras terapias intensivas: «Y miren, hoy tenemos datos a partir del
seguimiento por esta red de vigilancia centinela y de la labor muy importante del laboratorio de referencia del IPK: La tasa de neumonía severa de niños vacunados que ingresan a las terapias intensivas, en Cienfuegos, es de 3,14. ¿Pero saben cuánto es de niños no vacunados? De 123,67. Por tanto, cada niño no vacunado tiene 3,48 veces más riesgo de ingresar a una terapia intensiva».
Por su parte, el Presidente de Vacunas Finlay S.A., Vicente Vérez Bencomo, comentó que «nosotros no podemos conformarnos incluso con esta (vacuna) de 16 (serotipos), que parece un monstruo tecnológico. Nosotros, para poder seguir por encima de 16, tenemos que dar saltos tecnológicos».
El directivo volvió a un concepto fidelista, ese que siempre ha estado marcando el paso de la ciencia cubana: «Nosotros, tenemos que competir con los mejores».