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Contenedores para viviendas: un programa en deuda

De manera general, la ejecución de moradas en Sancti Spíritus para el año en curso muestra escasos avances

Cuando el pasado año la provincia apostó por el programa de transformación de contenedores en hogares se proyectaba como una opción práctica frente al déficit de viviendas, algo que en la práctica, tras varios meses, no se ha podido concretar, a pesar de que estaba prevista la construcción de más de un centenar en varios municipios.

De acuerdo con Maribel Vázquez Bernal, al frente del Departamento de Desarrollo Habitacional en la Dirección Provincial de la Vivienda en Sancti Spíritus, hasta la fecha se ha avanzado en el montaje de 17 inmuebles, siete en Cabaiguán y cinco en Taguasco y La Esperanza, en Guayos, respectivamente, todos en fase de ensamblaje.

Aun cuando están definidas más de una decena de microzonas para la mayor parte de las ejecuciones, la falta de accesorios e insumos ha frenado una solución que, si bien permite la entrega de viviendas a familias necesitadas, requieren de los materiales imprescindibles para diseños básicos que incluyen baños, cocina y otras habitaciones, además de puertas y ventanas adaptables para ese tipo de formato, sin violar los estándares de confort y habitabilidad.

Constructores espirituanos, pese a las limitaciones de recursos, laboran en la ejecución de las primeras viviendas, al tiempo que el Micons ha mostrado variantes de costos según el revestimiento de los módulos, aunque la falta de algunos materiales obliga al empleo de alternativas locales, muchas aportadas por actores no estatales.

En medio de las complejidades económicas que atraviesa el país, tampoco el Programa de la Vivienda en la provincia ha tenido grandes avances y, de los 161 inmuebles planificados para el año en curso, hasta la fecha solo se ha concluido una veintena en los municipios de Yaguajay, Taguasco y Sancti Spíritus, fundamentalmente por la falta de recursos tradicionales como cemento, áridos y acero.

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