sábado, marzo 14El Sonido de la Comunidad

De una profesión y sus contrapunteos…

Este 14 de marzo se celebra el Día de la Prensa Cubana, una fecha en la que se rinde homenaje a los hombres y mujeres de una profesión polémica, apasionada y sobre todo comprometida con la Revolución

En este Día de la Prensa Cubana se rinde homenaje a los hombres y mujeres que aman apasionadamente a la profesión.

Por: Lillipsy Bello Cancio

De información Vs desinformación, de oportunidad y oportunismos, de certezas, verdades a medias y “fake news”… tan polémico es el ejercicio del periodismos en estos tiempos más veloces que un Cadillac sin freno como la mismísima naturaleza de la profesión.

Y es que este siglo XXI con tanta multiplicidad de plataformas y medios de información (¿desinformación?) que existen a todo lo largo y ancho del mundo, no ha hecho más que confirmar a los periodistas, reporteros o como quiera que se nos llame a los que ejercemos el oficio más hermoso del mundo, a los de esta Isla y a los que trascienden sus fronteras, la esencia de la profesión.

Nos ha correspondido a los de la era de la INTELIGENCIA ARTIFICIAL (IA), los viajes turísticos a Marte, los “youtubers” y las redes sociales, demostrar que más allá de las teorías o conceptos que se le han añadido, lo del “PERIODISMO” es para gente honesta, comprometida (con sus públicos, sus principios y la objetividad) y buena.

Sí, porque son tiempos de guerras que pierden solo los humildes, tiempos de pandemias para algunos incluso “necesarias”, tiempos en los que el salario de un médico no es más que la propina de un futbolista en el restaurante menos costoso de París… tiempos de bombas, muerte y odio…. Y en medio de todo eso (y muchísimo más que no cabría en tan cortas líneas) tiene el periodista que contar las historias.

Contar historias que tienen que convencer y que convocar, historias reales aún cuando parecieran salidas de una película de Spilberg, historias con las que no cunda el pánico pero que sí provoquen la reflexión, historias de gente común y de héroes increíbles, que cuenten la versión de los “buenos” y las de los malos también, historias que una vez dichas, no se olviden.

Ser periodista en este siglo XXI, en el que la gente cree más en la versión de un “fulano” que solo conoce una parte de la historia y no todas las aristas del conflicto que en la de aquel que (sin tanta fanfarria, ni mala palabra, ni falta de ortografía) le ofrece elementos, le grafica el hecho, le aporta razones y lo convoca al pensamiento… es, lo que se diría en buen cubano “un acto de heroicidad”.

De linchamientos mediáticos, ataques desproporcionados y hasta amenazas ridículas está harto el PERIODISMO, de gente hipócrita que dice “acá” en una orilla y “acullá” en la otra también, de historias mal contadas (e incluso no contadas) están llenos los medios de comunicación del todo el mundo, de agendas imperfectas, complacientes y alejadas de la realidad también adolecen las grandes y las más pequeñas agencias de comunicación que existen… y aun así la profesión (esa que celebramos hoy en Cuba)  pervive, subsiste, se consolida. ¿Por qué? Las razones las conocemos todos… y en ellas me refugio.

“Una vez periodista, para siempre periodista” me contó un buen amigo hace ya mucho tiempo… y esto a pesar de la batalla feroz entre información y desinformación, a pesar de quienes no conocen la diferencia entre oportunidad y oportunismo, a pesar de tantas certezas, verdades a medias y “fake news”…, porque, ¡claro! tan polémico es el ejercicio del periodismos en estos tiempos más veloces que un Cadillac sin freno, como la mismísima naturaleza de la profesión.

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