Fernández de Cossío denunció que el gobierno de Estados Unidos ha presionado a gobiernos de varias partes del mundo para que pongan fin a programas bilaterales de atención médica con Cuba, privando a comunidades enteras de acceso a servicios de salud

Carlos Fernández de Cossío, viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, denunció hoy desde su perfil en la red social Facebook que el criterio de éxito en el diseño político de Estados Unidos contra la isla se mide por las horas de apagón que sufre la población, la falta de gas para cocinar, los alimentos que se descomponen sin refrigeración y las cirugías que se posponen o no pueden realizarse.
«La erosión de los índices de mortalidad infantil y la consecuente muerte de recién nacidos, la falta de transporte público, los desechos sólidos acumulados en cada cuadra, las dificultades para asegurar la educación, la interrupción de empleos y la disminución de ingresos personales y familiares, la inflación y las carencias denigrantes que el pueblo conoce muy bien», escribió el diplomático en su publicación al denunciar las implicaciones del crimen de lesa humanidad en curso que aplica el gobierno de Estados Unidos contra Cuba.
Señaló además que «una clase de políticos sienten orgullo y se celebran entre ellos por tales logros. Es la guerra cruel y cotidiana a la que se somete a la nación».
Añadió también al destacar la resiliencia de Cuba, que cada acto de creatividad, reparación ingeniosa, solución por muy endeble que sea, cada vida salvada y cada gesto de solidaridad se registran como derrotas del imperialismo, propinadas por un pueblo pacífico que se niega a volver a la condición de súbdito dependiente que sufrió durante la primera mitad del siglo XX.
En otro mensaje, Fernández de Cossío denunció que el gobierno de Estados Unidos ha presionado a gobiernos de varias partes del mundo para que pongan fin a programas bilaterales de atención médica con Cuba, privando a comunidades enteras de acceso a servicios de salud.
«Presiona ahora a esos mismos gobiernos y a muchos otros, incluidos aliados, para que modifiquen su tradicional posición contra el bloqueo económico, comercial y financiero en la ONU e incluso para que rehúsen debatir tan importante tema», afirmó el viceministro.
Explicó que Washington ha logrado imponer la prohibición de exportar combustibles hacia Cuba y que con el aparente consentimiento de la mayoría de los gobiernos va diseñando un nuevo orden internacional de improbable sostenibilidad.
