Los líderes de la ciudad señalaron el jueves que se están preparando para múltiples escenarios, desde elementos militares que brindan asistencia en arrestos de inmigración, hasta patrullajes en las calles

El gobierno del presidente Donald Trump solicitó apoyo a una base militar ubicada a las afueras de Chicago para realizar operaciones de inmigración esta semana, permitiendo un vistazo de cómo podría lucir una operación más extensa de las fuerzas del orden en la tercera ciudad más grande del país.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) pidió a la Estación Naval Great Lakes “apoyo limitado en forma de instalaciones, infraestructura y otras necesidades logísticas para colaborar en las operaciones del DHS”, afirmó el miércoles Matt Mogle, portavoz de la base, situada a 56 kilómetros (35 millas) al norte de Chicago.
La solicitud se produce semanas después de que el gobierno de Trump desplegó elementos de la Guardia Nacional en Washington, D.C., para hacer frente al crimen, la inmigración ilegal y el problema de las personas sin hogar, y dos meses después de enviar tropas a Los Ángeles.
Aunque sigue habiendo pocos detalles sobre los planes del gobierno para Chicago, los líderes de la ciudad señalaron el jueves que se están preparando para múltiples escenarios, desde elementos militares que brindan asistencia en arrestos de inmigración, hasta patrullajes en las calles.
“No queremos generar temores”, dijo el superintendente de policía Larry Snelling a los periodistas. “No queremos crear especulaciones sobre lo que está sucediendo”.
Gobierno de Chicago quiere más comunicación
Los líderes de la ciudad dijeron el jueves que la Casa Blanca no se ha puesto en contacto con ellos sobre sus planes, y un portavoz de la Guardia Nacional de Illinois indicó que la base no había recibido solicitudes de una movilización en Chicago.
Mogle añadió que no se han tomado decisiones sobre la solicitud, y que la base no ha recibido una solicitud formal en apoyo a un despliegue de la Guardia Nacional. El Chicago Sun-Times fue el primer medio en informar sobre la solicitud a la base naval.
El DHS no confirmó si había solicitado el uso de la base. Pero destacó en un comunicado dado a conocer el jueves que estaba trabajando para hacer “ que nuestras calles y ciudades vuelvan a ser seguras”.
El alcalde Brandon Johnson y el gobernador de Illinois, JB Pritzker, han respondido diciendo que el índice de criminalidad ha disminuido en Chicago y que la ciudad no quiere ni necesita la ayuda militar. Planean presentar una demanda.
Los líderes de la ciudad dijeron que se estaban distribuyendo tarjetas en vecindarios con grandes poblaciones de inmigrantes, en las que ofrecen consejos sobre qué hacer en caso de un encuentro con un agente de inmigración. Otros trabajadores revisaban los campamentos de personas sin hogar en la ciudad y proporcionaban información sobre albergues, ya que Trump ha tomado medidas para sacar a los indigentes de Washington.
Snelling pidió mayor comunicación sobre los planes que involucran a las fuerzas del orden.
“Estamos dispuestos a tener estas conversaciones para asegurarnos de que no estemos generando temores en los vecindarios y no tengamos personas corriendo asustadas y no haya caos en nuestras calles”, subrayó Snelling.
Los rumores de un despliegue han causado inquietud en muchos habitantes de Chicago. El expresidente Barack Obama, quien es de Chicago, opinó el jueves en la red social X.
“La erosión de los principios básicos como el debido proceso y el creciente uso de nuestro ejército en territorio nacional pone en riesgo las libertades de todos los estadounidenses, y debería preocupar tanto a demócratas como a republicanos”.
El exsecretario de Transporte Pete Buttigieg, exfuncionario de inteligencia de la Reserva Naval de Estados Unidos que se entrenó en Great Lakes, dijo en X que nunca imaginó que la base pudiera ser utilizada “para actividades de vigilancia y aplicación de la ley en suelo estadounidense. Nuestro ejército no fue creado para atender los caprichos de un dictador estadounidense en potencia”.
La política de un despliegue
Pritzker, posible candidato presidencial demócrata para 2028, ha dedicado varios días a mostrar partes de la ciudad donde el crimen ha disminuido y dijo que no hay una emergencia en Chicago que requiera de una intervención militar. Declaró a The Associated Press que la presencia de soldados podría empeorar la situación.
Hablando con periodistas el jueves, insinuó que se trata de una treta política, no una estrategia de seguridad, que empleará Trump durante las elecciones del próximo año.
“Esto es parte de su plan para hacer algo realmente nefasto, que es interferir con las elecciones en 2026”, subrayó Pritzker. “Quiere tener tropas en el terreno para impedir que las personas voten, para intimidar a las personas y que no vayan a las urnas”.
El mandatario ha señalado a menudo a Chicago, comparándola con una zona de guerra y un “infierno”. El estatus de Chicago como una presunta ciudad santuario ha irritado al gobierno, que utilizó la ciudad para poner en marcha una serie de medidas contra la inmigración semanas después de la segunda toma de posesión de Trump.
Pritzker y Trump han intercambiado críticas sobre el tema durante días.
“La gente está desesperada por que yo detenga el crimen, algo que los demócratas no son capaces de hacer”, publicó Trump el jueves en su plataforma Truth Social.
El gobierno federal ha estado destacando los tiroteos recientes en la ciudad, incluso durante la conferencia de prensa del jueves en la Casa Blanca, donde la secretaria de prensa Karoline Leavitt enumeró estadísticas de criminalidad.
“Este es el legado de JB Pritzker, por cierto”, señaló.
El crimen en Chicago
El crimen violento en la ciudad ha disminuido de forma importante en los últimos años, pero sigue siendo un problema persistente en partes de la ciudad .
En 2024, Chicago reportó 573 homicidios, la mayor cantidad para cualquier ciudad estadounidense ese año, según el Instituto de Tecnología de Rochester. Al mismo tiempo, el índice de crímenes violentos disminuyó significativamente en la primera mitad del año, lo que representa la mayor caída en más de una década, según datos de la ciudad. En los primeros seis meses de 2025, el índice total de crímenes violentos disminuyó en más del 22% en comparación con el mismo período del año anterior.
Illinois cuenta con aproximadamente 10.000 miembros de la Guardia Nacional del Ejército de Illinois y 3.000 de la Guardia Nacional Aérea. Se movilizan rutinariamente en bases alrededor del estado, incluidas casi una docena en Chicago y sus suburbios. Pero son propiedad estatal y si el gobierno federal moviliza a la Guardia sin el visto bueno del gobernador, las estaciones no estarán disponibles para su uso.