jueves, junio 13El Sonido de la Comunidad
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Gracias Patria: Por ti seguimos juntando y amando

“Para juntar y amar, y para vivir en la pasión de la verdad” nacía el 14 de marzo de 1892 el periódico Patria, una premisa que mantenemos hoy los que, desde el deber de un micrófono, una cámara o el teclado de una computadora, desde un teléfono móvil o convencional nos empeñamos tozudamente en hacer el periodismo que necesita la gente de este país.

Por: Lillipsy Bello Cancio.

Un soldado le nacía a la lucha de aquellos lejanos tiempos, un estratega dispuesto, por aquellos días, a difundir la verdad de los esfuerzos revolucionarios por independizar a Cuba y Puerto Rico. Creado en medio de los preparativos de lo que sería la Guerra Necesaria, debía contribuir a lo que fue casi una obsesión martiana: lograr la unidad en torno a la idea de Revolución en medio de las aspiraciones autonomistas y anexionistas que tomaban vuelo en Cuba y de la amenaza imperialista que ya avizoraba.

A la vuelta de más de 130 años (131 para ser exactos) tal pareciera que las páginas de Patria se multiplicaran en voces, imágenes, fotografías, para completar una obra que hasta hoy mantiene firme su misión de contribuir a la preparación del ánimo para otra guerra también simbólica, contra el mismo enemigo, mucho más desleal pero que, a semejanza de la de entonces, cuenta con un ejército, igual de comprometido con la imperiosa necesidad de reforzar el imaginario de una nación que constantemente se reinventa, resurge y mantiene fieles los principios de los que siglos atrás la empinaron y la echaron a andar.

El reconocimiento de los que construyen un país desde cada una de sus esencias; la recordación de héroes, olvidados o presentes, de todas las batallas (incluidas las actuales); las reseñas para enaltecer la memoria nacional, la crítica de lo mal hecho y el señalamiento al indolente… todo es importante para el periodismo hoy, sobre todo si nos enfrentamos al riesgo inminente que entonces preocupaba a Martí de la disolución del país.

Patria es hasta hoy el máximo ejemplo de periodismo comprometido y revolucionario de Cuba: el referente obligado de quienes nos dedicamos a esta inconmensurable, difícil y a veces ingrata profesión. Y aunque las condiciones objetivamente son diferentes, pudieran encontrarse muchas similitudes entre la actualidad y el ya lejano 1892. En una situación de crecientes amenazas; cuando las guerras, ya sean culturales o confrontaciones bélicas propiamente dichas, son certezas; “la pasión en la verdad” debe ser más fuerte que nunca.

En este escenario, los retos de la prensa cubana actual se parecen a los que enfrentó el Apóstol, a la vez que tiene los suyos propios. La objetividad como guía, sobresalir en un panorama mediático adverso, lograr la sostenibilidad material de las redacciones, incluir los nuevos recursos periodísticos a sus producciones, conciliar inmediatez y entereza y mantener la calidad de los contenidos como pilar son apenas algunos de los objetivos más importantes.

En el año 23 de este siglo, en una Cuba liberta (a pesar de las agresiones, de las falacias, de las mentiras) se necesita multiplicar en páginas, transmisiones, podcast, publicaciones de redes sociales, esa pasión por defender a la Nubia de Abdala; para vivir ante la palabra sincera y precisa que nos emancipe de noticias falsas y videos idiotas donde vivir otras realidades ficcionadas. La Prensa Cubana celebra cada 14 de marzo su día, consciente, más consciente que nunca que debe seguir bebiendo de las enseñanzas del pasado, como Patria, sin ser copia y facsímil, pero con la misma obsesión por la verdad.

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