martes, enero 27El Sonido de la Comunidad
Sombra

La vega resucita en Sancti Spíritus

El cultivo del tabaco, importante renglón exportable del territorio, comienza a recuperarse gracias a nuevos sistemas de estímulo a los productores, garantía de recursos y un programa de desarrollo que ya rinde frutos

En Sancti Spíritus, por el notable peso como renglón exportable y su famosa tradición aplaudida y bien ganada, la producción tabacalera representa uno de los caballos de batalla que tira del coche o de las locomotoras que halan el tren de la economía territorial.

Sin embargo, durante los últimos años alguna rueda había perdido ese carruaje, mientras que la máquina del ferrocarril caminaba de la delantera hacia el cabú porque la cosecha de la hoja se mantuvo en picada, debido a las complejidades de la economía nacional y a otras irregularidades subjetivas que lastraron el desempeño de la vega.

En la provincia, tres entidades se encargan de cultivar, procesar y comercializar el tabaco, pero, sin lugar a dudas, el resultado final siempre mucho depende de la Empresa de Acopio y Beneficio, por donde comienza toda la cadena: desde los semilleros y la plantación, hasta la cosecha, la escogida y el despalillo.

PIRÁMIDE DE LA RECUPERACIÓN

Al cierre de 2025 el tabaco comenzó a salir del fondo en Sancti Spíritus, donde se acopiaron más de 1 200 toneladas, cifra que representa un crecimiento de casi 600 toneladas con relación a la campaña precedente.

Esta noticia alienta al veguerío, a pesar de que no se alcanzaron las cifras programadas debido, fundamentalmente, al agotamiento de las fuentes de abasto de agua en Taguasco, lo cual impidió aprovechar los rebrotes de la capadura.

“Esta empresa pretende lograr un crecimiento sostenido anual que nos permita llegar al año 2030 con la siembra histórica lograda aquí que eran 3 200 hectáreas. En la provincia, 835 productores hoy siembran tabaco en seis municipios —excepto Trinidad y La Sierpe, pero los que más aportan continúan siendo Cabaiguán y Taguasco”, comentó a Escambray Isidro Hernández Toledo, director agrícola de la entidad.

¿Y en que basan estas ambiciosas proyecciones de recuperación de las vegas?

“En primer lugar, se está aplicando una estimulación distinta al productor. Ese es el principal impacto que tenemos.Y eso unido a la garantía de los recursos, que hoy en la agricultura este es el renglón que más garantía tiene de los recursos. Eso también ha incentivado que el productor se embulle a sembrar tabaco.Además, le estamos asegurando la construcción de la casa de cura y estamos en un programa de construcción y limpieza de tranques que garantizará más riego en el futuro”.

Del tabaco cosechado el pasado año, una parte significativa se aportó para la fabricación de cigarros, pero alrededor de la mitad de la producción acopiada se convirtió en capas para el torcido exportable, un por ciento alto comparado con la media del país, que no sobrepasó el 25 por ciento con ese nivel de calidad.

“En esta campaña de siembra, que empezó en septiembre y termina en junio, contratamos 1 490 hectáreas y ya en este momento tenemos sembrado más del 90 por ciento del plan. En este sentido, mantenemos una situación muy favorable en relación con campañas precedentes porque logramos plantar en la época óptima el 80 por ciento del tabaco y eso nos va a dar un rendimiento superior a etapas anteriores”, graficó Hernández Toledo.

Paralelamente, los vegueros también iniciaron la recolección con positivos rendimientos agrícolas y siempre en pos de completar el acopio de 1 700 toneladas de tabaco para continuar la pirámide ascendente en el camino de la recuperación.

Y un paso fundamental en la recuperación de la entidad aparece en su situación financiera: después de tres años con pérdidas económicas, finalmente en el 2025 comenzaron a revertir sus arcas al sumar 38 millones de pesos de utilidad.

LA VEGA SE EMPINA

A la hora de empinarse, en la Empresa de Acopio y Beneficio del Tabaco Sancti Spíritus ha resultado decisiva, además, la actitud en la aplicación de la ciencia y la innovación, que durante los últimos tiempos ha incluido convenios de colaboración con la universidad espirituana en función de la superación y la formación de capacidades de los recursos humanos.

“De la mano con esta idea hemos venido desarrollando un programa para la producción intensiva de la capa de tabaco tapado, que incorpora una tecnología italiana de primer mundo e incluye la obtención de posturas en casas de cultivo tecnificadas, el riego de las plantas en el campo con un sistema híbrido y la cura controlada en las casas de tabaco”, pormenorizó la doctora en Ciencias Geisa Calero de la Paz, directora de Desarrollo en la entidad.

En este proyecto ya se encuentran incorporados en distintas fases 23 productores, con muy buenos resultados al disminuir el tiempo de cura de las capas de tabaco porque estas máquinas generan un microclima que permite las condiciones idóneas para el secado.

“Las hojas secan de manera homogénea, con una coloración deseada y con esta tecnología podamos llegar a obtener clases de tabaco que nunca se han logrado producir. Pero también a la hora de producir las posturas se utiliza una máquina sembradora que garantiza la calidad de la semilla en un cepellón, con una supervivencia del 98 por ciento, lo cual se convierte en garantía para un buen rendimiento agrícola”, aseguró la especialista.

Por el momento, los expertos ya han reconocido que la postura generada en la provincia con esta tecnología se ubica entre las mejores del país. Este programa igualmente incluye la incorporación de tractores y máquinas trasplantadoras para optimizar el uso de los recursos humanos.

“Esa idea también complementa la producción de alimentos porque estos productores aprovechan esa maquinaria agrícola y esos implementos para otros cultivos. Esas fincas quedan todas con sistemas soterrados de riego por goteo muy eficiente. Además, cuando se cosecha el tabaco, estos terrenos mantienen un 30 o un 40 por ciento del abono que recibieron”, agregó Clemente Hernández Rojas, director general.  

A partir de la incorporación de esta tecnología se ha obtenido una capa de muy alta calidad por su peculiar color, textura, finura y grasa específica, que se utiliza en un tabaco de alto ranking y con excelente precio en el mercado mundial.

Este proyecto, que inició hace apenas tres años e implica a varias entidades y organismos del territorio como la Empresa de Proyectos Agropecuarios, el Citma, Recursos Hidráulicos, la Empresa Eléctrica, entre otros, debe incorporar progresivamente y en dependencia de sus resultados a otros productores del territorio.

EL SOL COMO ALIADO

La Empresa de Acopio y Beneficio de Tabaco en Sancti Spíritus, que acaba de recibir un reconocimiento provincial de la Delegación del Ministerio de Ciencia y Tecnología aquí por su búsqueda de soluciones para el desarrollo, potencia particularmente durante los últimos tiempos el empleo de las energías renovables en sus procesos.

Por ejemplo, el sistema de riego de su programa utiliza paneles solares fotovoltaicos, que también se aprovechan en las casas de cultivo tecnificadas y aspiran incorporar esta opción en las máquinas de cura controlada.

La transformación de la matriz energética en la entidad se está aplicando en 26 fincas productoras y en 21 centros —escogidas, despalillos, sedes de algunas unidades y la propia empresa—, donde ya se producen más de 250 kilowatts diarios de electricidad y no se paralizan cuando se interrumpe el servicio del Sistema Electroenergético Nacional.

Además, se encuentran implicados en un nuevo proyecto para la futura construcción de furgones, con vistas a transportar trabajadores y tabaco del campo, que igualmente se cargarían con paneles solares.

“No solo es sembrar tabaco, tenemos que trabajar para incrementar los rendimientos y ahí está nuestro principal reto. La empresa cerró el año pasado con alrededor de una tonelada por hectárea y tenemos que llegar a 1.4 toneladas por hectárea”, acotó el director.

Pero en esta entidad no solo miran la vega y sus bolsillos: durante los últimos tiempos, además, se han involucrado en funciones sociales que incluyen la mejora de las comunidades y los caminos donde se encuentran sus unidades, así como la recuperación del Centro Psicopedagógico Provincial como una forma altruista de los tabacaleros en función de los otros.

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