Los campesinos cabaiguanenses y de toda Cuba, sobre todo los de más experiencia, mantienen costumbres que están bien intrínsecas en la mentalidad de cada uno para el desarrollo eficiente de la producción

Por: Daisy Pilar Martín Ciriano
Los primeros meses del año son muy seguido en su evolución. Aseguran los viejos campesinos cubanos, que este periodo marca el seguimiento de la naturaleza a través de todo el año. Se considera que las cabañuelas son la premonición más precisa de su comportamiento en cada etapa.
Hoy las nuevas generaciones de cultivadores, en su mayoría, hacen caso omiso a esta costumbres, pero los viejos, y aquellos que lo aprendieron de sus padres, vigilan y anotan a diario como ‟pinta» cada mes.
Por lo general, en nuestro país, los dos primeros meses del año tienen bajas temperaturas y suelen ocurrir chubascos y lloviznas, pero aun así, los campesinos saben definir con bastante exactitud las diferencias de cada día. Incluso los cultivadores de antaño, cuando se reunían, intercambiaban sus apreciaciones para llegar a una mayor exactitud de su visión del comportamiento de la naturaleza en ese año.
Los cambios climáticos ocurridos, han producido cambios desfavorables en la naturaleza y el tiempo lluvioso de Cuba ha disminuido. Ya no se ven extensos temporales, con excepción del período ciclónico. Los más viejos recuerdan durante aquellos temporales ver inundados los terrenos bajos, los ríos y arroyos con fuertes crecidas y el sol, sin asomar, excepto los domingos.
Esperemos que el presente áño permita un mejor desarrollo de la agricultura, el llenado de los embalses y que perdure el verdor de nuestra campiña y que todo lo que manifiestan las cabañuelas sea bueno para los campos de Cuba., .