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Premio compartido (+ Fotos)

La Escuela Pedagógica Vladislav Volkov recibirá el Premio del Barrio, principal reconocimiento que otorgan los Comités de Defensa de la Revolución

El Premio lo compartimos con todos los que trabajan por erradicar la pandemia, asegura Yosvany, el director. (Fotos: Xiomara Alsina / Escambray)
El Premio lo compartimos con todos los que trabajan por erradicar la pandemia, asegura Yosvany, el director. (Fotos: Xiomara Alsina / Escambray)

Por: Xiomara Alsina (Tomado de escambray.cu)

Parece como si fuera ayer aquel 23 de marzo del 2020, cuando de repente cambió la rutina de la Escuela Pedagógica Vladislav Volkov, de Cabaiguán, la cual dejó de funcionar como instalación estudiantil para convertirse en centro de aislamiento.

A lo largo de estos meses, el plantel no solo ha transitado por distintas etapas en materia de salud, sino que hoy funciona, además, como uno de los varios hospitales de campaña habilitados en la provincia para combatir la covid.

Desde el primer momento ninguno de sus 124 trabajadores dijo no cuando se les planteó la misión de apoyar en lo que fuera necesario; solo tres, por ser casos muy vulnerables, desarrollan su trabajo a distancia. El resto ha estado ahí, en pleno ajetreo, arreglando un enchufe, cambiando una tubería, limpiando las áreas, fumigando, distribuyendo alimentos o, simplemente, en la retaguardia para asegurar toda la logística que demanda una instalación inmersa en el enfrentamiento a la pandemia.

La vida impone retos que difícilmente se pueden olvidar, pero cuando la covid sea cosa del pasado habrá que sentarse a escribir tantas historias que ahora parecen simples, aunque hacen grandes a quienes, desinteresadamente, y sin la experiencia requerida, han apoyado al personal de Salud, en cualquier proceder, a riesgo de contraer la enfermedad, pero con la certeza de que asumen una misión impostergable.

Por esa entrega, por esa respuesta laboral y por las innumerables muestras de gratitud recibidas con la partida de cada persona recuperada, es que esta escuela recibirá el Premio del Barrio, el más alto reconocimiento que otorgan los Comités de Defensa de la Revolución a personalidades e instituciones con una destacada trayectoria social.

NO TRABAJAMOS PARA RECONOCIMIENTOS

El joven Leandro Daniel es trabajador del Comercio en Cabaiguán y contribuye en Zona Roja con las labores de fumigación.
El joven Leandro Daniel es trabajador del Comercio en Cabaiguán y contribuye en Zona Roja con las labores de fumigación.

Para Yosvany Rodríguez Herrera, director de la Escuela Pedagógica radicada en la comunidad de Tres Palmas, las tareas no han sido fáciles, pero poco a poco se fue nutriendo de conocimientos que le permitieron dirigir, no solo los destinos del claustro de profesores y demás trabajadores, sino los de un centro con pacientes que llegan de todas partes, a cualquier hora, con malestares propios de la enfermedad y, por tanto, con esas personas siempre hay que ser amables, sin descuidar los protocolos de bioseguridad.

“Nosotros no trabajamos por reconocimientos, pero nos enorgullece saber que nuestra escuela forma parte de la lista de los que recibirán este premio, el cual compartimos con todos los que trabajan por erradicar la pandemia, pero también con los que siguen en sus quehaceres, como nuestros estudiantes”, expresa el director

Tampoco al secretario del Buró Sindical del centro, Amado Pérez Betancourt, le resulta ajena la labor de sus compañeros en tiempos de pandemia, quienes combinan las actividades docentes a distancia con el desempeño en diversas tareas de aseguramiento para que funcione mejor este hospital de campaña.

“Hicimos seis equipos que agrupan a todos los docentes y demás obreros y los distribuimos por días y horarios, eso hace que siempre exista apoyo al personal de Salud. Pero los profesores no dejamos de atender a los alumnos, ya sea mediante grupos de WhatsApp, por redes sociales, por vía telefónica o de forma presencial”.

Otro desempeño no menos importante es el del joven Javier Alejandro Cancio, profesor de la especialidad de Audiovisuales y Nuevas Tecnologías, quien en cuatro ocasiones ha estado en Zona Roja de distintos centros de aislamiento del territorio. “Esta ha sido una experiencia única —aclara—, cuando llegaba un paciente con dificultades o una persona anciana que se le hacía difícil caminar, me conmovía, pero al ver cómo el personal médico los trataba con ese amor y luego despedirlos, casi siempre recuperados, me sentía orgulloso de mi país y de la salud pública cubana”.

Gratificante resulta también la actitud de Rosendo Mesa Pérez, quien por más de 20 años ha integrado la brigada de mantenimiento: “Soy donante voluntario con 87 extracciones, pero sigo entregando mi sangre, principalmente ahora que cualquier persona puede necesitar una transfusión o plasma”, asegura.

ENTREGA EN CUERPO Y ALMA

Para la doctora Anailys Portal, el apoyo psicológico a los enfermos de covid resulta determinante en su recuperación.
Para la doctora Anailys Portal, el apoyo psicológico a los enfermos de covid resulta determinante en su recuperación.

Hasta Zona Roja llegó Escambray para conocer las experiencias de los médicos que lo entregan todo por cumplir con esta humana tarea. Anailys Portal Domínguez, licenciada en Medicina General Integral, narra sus vivencias: “Desde el inicio de la pandemia comencé directamente con la atención de casos sospechosos o positivos, pero si existe algo que no puede faltar es el tratamiento psicológico, pues la mayoría de las personas vienen muy asustadas, no solo por la situación de salud que presentan, sino porque dejan muchos problemas y preocupaciones en casa. Pero cuando conversamos con ellos y les demostramos confianza es como si se relajaran, tal parece que las palabras de aliento les hacen tener más seguridad”.

El reto que impone la lucha para erradicar la covid toca bien de cerca a la doctora Ariadna Batista Mora, que se desempeña al frente de los servicios médicos en esta escuela: “Desde que el centro abrió sus puertas hasta la fecha hemos atendido a más de 4 700 pacientes, pero en todos los casos nos llama la atención la tristeza que reflejan en sus caras al llegar aquí y luego la alegría que experimentan cuando se van, a veces quisiera filmarlos para contar la historia.

“Uno de los momentos más gratificantes en todo este tiempo fue cuando les dimos el alta a 31 niños totalmente recuperados, nadie imagina cómo salieron, felices, eran tan inocentes que no comprendieron la gravedad de la enfermedad, pero sus partidas dejaron en mí y en otros médicos recién graduados una huella muy profunda. Eso es lo más importante: saber que siempre son muchos más los que salvamos de las garras de esta pandemia”.

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