En algunos hogares de campo, aún perviven algunas piezas que ya resultan reliquias para conservar

Por: Daisy Pilar Martín Ciriano.
Mientras más se hurga en la historia y tradiciones culturales de la cultura campesina cubana, mayores recuerdos, sacrificios y recuerdos resurgen. Para quienes han conocido de cerca estas raíces, no resulta ajeno el recordar cómo estaban dispuestas las habitaciones, sus muebles y utensilios en cada hogar, por muy humilde que fuera.
Evocar un comedor con mesa de madera y taburetes, el tinajero y el largo banco que apareaban a la mesa y en el cual, generalmente, se sentaban los niños. Hermosos recuerdos llegan a los más ancianos y a los que peinan canas. Pero hoy resulta oportuno detenerse en la lacena y el locero de la cocina. Estos dos muebles, rústicos y de madera se utilizaban para colocar los platos, cucharas, jarros y jarritos, así como otras vasijas con que se serían los alimentos.
En algunos hogares de campo, cambiados ya por la evolución económica y por nuevos adelantos técnicos, aún perviven algunas piezas que ya resultan reliquias para conservar. Por ejemplo, muchas vasijas que eran elaboradas de peltre tal vez adelantándose al cristal y de gran durabilidad.
Entre estas piezas se destacan jarritos de diferentes tamaños, unos en color blanco y otros adornados con flores, al igual que platos y bandejas. Muy curioso ha resultado el hallazgo de una jarra con pinturas y forma de barril, pero también de peltre. Es oportuno también mencionar que existían palanganas, tibores, fuentes y algún que otro caldero de este mismo material. Su exterior, así como interior era generalmente blanco y sólo el caer al suelo soltaba pequeñas partículas, como decían los guajiros «estañados» que si no eran muy profundos no ocasionaba salideros.
Por la década de los cincuenta aún existían en los mercados y tiendas muchas ofertas de utensilios elaborados de peltre. Y hoy en día, alejados ya de ellos por los avances de la tecnología, aún muchos coiservan estos objetos que le traen un recuerdo cercano de lo que fue su vida de campo.
