lunes, abril 13El Sonido de la Comunidad

Saldo de elecciones legislativas en Hungría define cambio de rumbo

Sondeos aún preliminares dan al partido Tisza 138 escaños frente a los 54 de Fidesz-KDNP, la coalición de Viktor Orbán, lo que ubica al vencedor por encima de la barrera de la supermayoría en un Parlamento de 199 asientos

El triunfo de la oposición húngara de la mano de Peter Magyar en las elecciones legislativas de este domingo pondrá fin a 16 años de un gobierno ultranacionalista y marcará un giro histórico en la política de esta nación europea.

Sondeos aún preliminares dan al partido Tisza 138 escaños frente a los 54 de Fidesz-KDNP, la coalición de Viktor Orbán, lo que ubica al vencedor por encima de la barrera de la supermayoría en un Parlamento de 199 asientos.

Traducido en porcientos Tisza logró el 53,46 frente al 37,91 del actual primer ministro Viktor Orbán, números que cambiarán muy poco hasta el cierre oficial del conteo.

Tras conocerse esos resultados Magyar, de centroderecha, se dirigió a sus seguidores en esta capital y afirmó que «Juntos, liberamos Hungría».

De su lado Orban reconoció la derrota y admitió que el gobierno que ha ejercido durante tanto tiempo cambiará ahora de manos.

«Ya no tenemos el peso de gobernar el país, así que tenemos que reconstruir nuestras comunidades», afirmó.

El ejecutivo saliente fue durante años de más polémicos dentro de la Unión Europea (UE) sobre todo por su oposición a las sanciones contra Moscú así como por su tirantez con Bruselas en temas de interés regional.

También fue muy cuestionada su cercanía al presidente con el estadounidense, Donald Trump, y lo que desde el ente comunitario califican como violaciones de las reglas del estado de derecho en el país.

Encuestas previas advertían de la pérdida de popularidad de Orban y su partido, FIdesz, pese al intento del vicepresidente de la nación norteamericana, JD Vance, quien viajó aquí hace pocos días para apoyar su candidatura del jefe de gobierno saliente.

Peter Magyar no procede de la oposición clásica, sino del propio sistema de Fidesz; trabajó en instituciones del Estado y su ruptura con el bloque de poder de Orbán se produjo tras un gran escándalo político de 2024 que generó rupturas dentro de la estructura de poder.

En ese contexto Magyar empezó a denunciar lo que calificó de “corrupción interna” de una posición con mucha más credibilidad que la de los adversarios tradicionales del primer ministro.

Su discurso estuvo centrado en la lucha contra la corrupción, reconstrucción de servicios públicos y una relación menos “tóxica” con la Unión Europea, pero sin renunciar del todo a políticas ejecutadas por el gobierno saliente.

Según analistas ese equilibrio le otorgó votos de electores ideológicamente muy distintos, pero que veían la necesidad de un cambio.

Ahora vendrá, al decir de analistas, un reordenamiento del tablero europeo. Sería posible ver un acercamiento entre Budapest y Bruselas, el desbloqueo de fondos nacionales retenidos por el ente comunitario y la modificación de la posición ejecutiva en asuntos como Ucrania o la relación con Rusia.

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