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Sancti Spíritus: Alertan sobre riesgos del Shaka en adolescentes y jóvenes

Debido al consumo de esta bebida energizante, el Hospital General Provincial Camilo Cienfuegos ha atendido cinco casos de intoxicación en el mes de agosto, uno de ellos en estado de gravedad

Los daños provocados al organismo humano por el consumo excesivo de bebidas energizantes como la denominada Shaka fueron alertados por autoridades sanitarias de Sancti Spíritus, al registrarse en agosto cinco casos de jóvenes intoxicados, uno de ellos reportado, en su momento, en estado grave.

La doctora Yaneisy Valdés Gutiérrez, directora en funciones del Hospital General Provincial Camilo Cienfuegos, explicó que cuatro de estos pacientes fueron recibidos con síntomas ligeros como cefalea, vómitos, decaimiento, sudoración y taquicardia, y rebasaron la intoxicación luego de cuatro horas de observación en el Cuerpo de Guardia.

La también especialista de primer grado en Toxicología detalló que un quinto caso llegó prácticamente en estado de coma y precisó de ingreso en la Unidad de Cuidados Intensivos, donde necesitó, incluso, ventilación mecánica.

El Shaka —especificó Valdés Gutiérrez— es una bebida energizante, cuyo nombre de origen africano significa “El que se levanta” y su fórmula combina la cafeína, azúcar y otros ingredientes estimulantes como la taurina y los saborizantes, díganse vainilla, fresa, coco, manzanilla, ginebra, multifrutas, entre otros.

Al referirse a la cafeína como un estimulante del sistema nervioso central, la directora en funciones del Camilo Cienfuegos advirtió que cuando hay abuso de su consumo, primeramente, puede provocar sensación de alivio, satisfacción, energía y, posteriormente, puede producir un largo periodo de exacerbación del cansancio, del sueño o del insomnio.

Por su parte, el alcohol, que se considera la bebida o la droga social más peligrosa consumida no solo en Cuba sino en el mundo, es un depresor del sistema nervioso de manera descendente de corteza a médula y, a partir de ahí, desencadena un grupo de síntomas, afirmó la especialista.

De acuerdo con Valdés Gutiérrez, las edades de los pacientes intoxicados por Shaka oscilan entre los 18 y 22 años de edad y el territorio dispone de dos especialistas en el tema que, de conjunto con el Centro Nacional de Toxicología, realizan la toma de muestras para la identificación de sustancias y otras pruebas de rigor.

La doctora Yaneisy Valdés sugirió que la comercialización de esta bebida, básicamente, por actores económicos privados, debe regirse por lo preceptuado para el resto de las bebidas alcohólicas, pues la formulación del Shaka contiene un 18 por ciento de alcohol y, por tanto, no puede ser expendida a niños, adolescentes y jóvenes.

Según la literatura médica, el consumo de bebidas energéticas afecta la salud mental de los adolescentes y adultos jóvenes y puede ocasionar ansiedad, estrés, depresión, intentos suicidas y cambios conductuales como agresividad, bajo rendimiento académico y trastornos de sueño.

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