La contienda sortea escollos e intenta recuperar el ritmo de la pasada campaña, cuando logró cumplir su plan de producción de azúcar

Tras una arrancada que se alargó varios días más de lo previsto para el primer pitazo, la zafra azucarera en la empresa Melanio Hernández, de Tuinucú, sortea escollos e intenta recuperar el camino que el pasado año la convirtió en la única del país en cumplir su programa de producción del crudo.
En medio de una situación aún más compleja de la que vivió en la contienda precedente, la industria se afinca en su tradicional eficiencia para compensar sus niveles de molida, que aún no son los esperados.
Así lo considera Antonio Viamontes Perdomo, director de la entidad: “Los primeros días se caracterizaron por tener molidas bajas, aunque en las últimas fechas han subido algo y la norma potencial se aprovecha cerca del 40 por ciento”.
Significó que el mayor tiempo perdido ha sido por la incidencia de la lluvia, con un 35 por ciento, y que la cosecha se afecta en alrededor de un 5 por ciento, por roturas de combinada y baja productividad de las máquinas, mientras la industria acumula un 14 por ciento de tiempo perdido. En cuanto a los recursos comenzamos con un balance incompleto y el país tomó la decisión de apoyarnos con camiones de Ciego de Ávila, provincia que también envió un pelotón de combinada y algunos carros por ferrocarril”.
Según el directivo, todos los indicadores de eficiencia han ido mejorando. “Hoy se sobrecumple el rendimiento industrial al 109 por ciento, o sea, que le estamos sacando más azúcar de la que estaba prevista para la fecha, con días de 9.58, lo que permite que el acumulado se pegue a 9, mientras energéticamente el autoabastecimiento lo tenemos cerca del 119 por ciento, aunque en los últimos días, por la complejidad del propio sistema, se nos ha disparado mucho el central por la frecuencia que se mueve”.
Según la fuente, un elemento favorable es que, hasta ahora, han podido disponer de combustible y aclara que, aunque las temperaturas frías de estos días impactan en la calidad de la materia prima, “el agua provoca que baje el brix de la caña, que además tiene afectado su rendimiento por falta de insumos como fertilizantes y herbicidas; eso hace que la cosecha se haga más difícil De todas maneras, para el plan que se concibió existe la caña y hoy se han cortado unas 38 000 toneladas, de las 194 previstas”.
De acuerdo con Viamontes Perdomo, ha fabricado cerca de 18 por ciento del plan de azúcar, con una deuda al plan de más de 3 000 toneladas.
En cuanto a las entregas del crudo para la canasta básica, apuntó que está garantizada la distribución del mes de febrero, no solo para Sancti Spíritus, sino también para Ciego de Ávila y Villa Clara.