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Sombra

Santiago Hernández Echemendía, seguidor del Che

Santiago Hernández Echemendía integró el Movimiento 26 de Julio que dirigía el isleño Mateo Correa, donde desempeñó numerosas tareas en la zona de Fomento, Cariblanca y La Redonda hasta que llegó el Che al Escambray

Santiago Hernández Echemendía fue uno de los cabaiguanenses que participó en la, misión internacionalista en el Congo junto al Che.

Por: Daisy Pilar Martín Ciriano.

Para muchos es desconocido que cuando el Che estuvo en el Congo, junto a él estaban dos cabaiguanenses: Normando Agramonte Sánchez y Santiago Hernández Echemendía. Si bien éste último, nació en 1939 en El Gorgojo, perteneciente a la zona de Fomento y aún niño conoció del desalojo y los maltratos a su familia pobre y negra. Echados al camino real, junto a sus padres y hermanos, desde muy joven se asentó en las sitierías de Cabaiguán realizando diferentes trabajos. Y así conoció a Mateo Correa, un destacado dirigente del Partido Socialista Popular, que en sus tiempos libres conversaba y le explicaba la situación existente. Así Santiago conoció de la existencia del M26 de Julio y posteriormente se alistó en él.

Cuando conoció de la presencia de los rebeldes en el Escambray, caminó en su busca y al ser aceptado y no tener arma fue ubicado en el grupo de Esmildo Chaviano. Después vino la liberación de los pueblos, pero él se mantuvo en las labores de cocina a los soldados y búsqueda de la alimentación.

También, y posterior al triunfo, participó en la lucha contra bandidos y allí precisamente es seleccionado para pasar una escuela de

Superación de cabos y encontrándose en esa, fue seleccionado para una misión secreta.

Tan secreta que ni él mismo supo que llegó a tierras africanas hasta muchos días después.

Allí se relacionó con otros cubanos que ya conocía de la guerrilla y del Escambray como Catalino Olachea, Julián Morejón y Normando Agramonte.  

Sus actividades se dirigieron a la organización de naves para situar la tropa,  y recibieron armamento del cual recibían clases.  El Che impartía clases y era muy exigente. Se corría gran peligro a diario y así transcurrió el tiempo hasta que en noviembre de 1968 se planteó el regreso a Cuba en pequeños grupos. Él fue uno de los últimos en regresar en un barco que pescaba en el río Congo, luego alcanzaron el barco Andrés González Lines que los recogió como alumnos.

Ya en Cuba, Santiago siguió trabajando y sirviendo donde se le necesitara y hoy muchos de las viviendas que hay en Cabaiguán, edificadas  por el llamado programa de Pastorita Núñez, tiene la huella del sudor de Santiago, así como la Doble Vía espirituana y el Monumento a Camilo  Cienfuegos de Yaguajay.

Hoy, que ya no se encuentra entre nosotros, desde esta página y en al aniversario 87 de su natalicio, le recordamos con esta sintética reseña de su vida.

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