Ante la fuerte respuesta iraní y la imposibilidad de reabrir el Estrecho de Ormuz, el mandatario señaló que Estados Unidos no necesita el petróleo de Oriente Medio

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este 1 de abril que los objetivos estratégicos trazados por la Casa Blanca en el marco de la operación lanzada contra Irán el pasado 28 de febrero «están cerca de completarse» y que las fuerzas de su país «terminarán el trabajo» pronto. Dirigiéndose al pueblo estadounidense desde el Despacho Oval de la Casa Blanca, el mandatario señaló que la república islámica ya no es una amenaza.
Bajo un argumento falso, el mandatario republicano volvió a justificar la operación, que ya lleva 33 días, al alegar que Irán estaba intentando «reconstruir su programa nuclear en otro sitio totalmente diferente» y por eso tuvieron que «acabar con ellos».
«Como indiqué al anunciar la Operación Furia Épica, nuestros objetivos son muy sencillos y claros. Estamos desmantelando sistemáticamente la capacidad del régimen para amenazar a EE.UU. o proyectar poder fuera de sus fronteras. Esto implica eliminar la Armada iraní, que ahora está completamente destruida, debilitar su fuerza aérea y su programa de misiles a niveles nunca antes vistos, y aniquilar su base industrial de defensa», afirmó Trump durante su discurso a la nación y agregó: «me complace decir que estos objetivos estratégicos fundamentales están cerca de completarse».
Por otro lado, ante la fuerte respuesta iraní y la imposibilidad de reabrir el Estrecho de Ormuz, el mandatario señaló que Estados Unidos no necesita el petróleo de Oriente Medio. «No tenemos por qué estar ahí. No necesitamos su petróleo. No necesitamos nada de lo que tienen, pero estamos ahí para ayudar a nuestros aliados», enfatizó el inquilino de la Casa Blanca.
Durante la jornada, Trump había expresado que Washington «se retirará de Irán muy rápidamente» —aunque podría volver para llevar a cabo «ataques puntuales» si es necesario— y que está considerando la retirada de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Ante la realidad de que el 62 por ciento de los estadounidenses se opone a prolongar la agresión mediante el envío de tropas terrestres, el inquilino de la Casa Blanca intentó una vez más convencer a sus connacionales de que Estados Unidos saldrá rápidamente de una guerra a la que se lanzó sin aprobación del Congreso.
