La Revista del Mercosur Viajes y Turismo resaltó la realización de la 44 Feria Internacional de Turismo (FITCuba 2026), que se celebrará de manera virtual del 7 al 9 de mayo próximo

En su más reciente versión, el editor uruguayo Julio César Debali publica un amplio artículo que destaca esta importante reunión de la industria de los viajes, pues debido a los problemas económicos en esta isla, se ve obligada a realizarla de manera hibrida, con los dos primeros días dedicados a los negocios.
La tercera jornada de la cita estará dedicada al Gran Público, con visitas al Parque Josone en el balneario de Varadero, distante unos 140 kilómetros hacia el este de La Habana, la capital insular.
Debali estuvo en Cuba más de 68 veces y en su revista aborda destinos del país, incluso acompaña el artículo con fotos tomadas por él en este propio 2026, cuando además prevé estar de vuelta en mayo.
Señala la publicación, recibida en esta ciudad, que las inclemencias del tiempo político que vive la mayor de las Antillas, debido al ataque letal del imperio, con Trump a la cabeza, originó que muchas aerolíneas suspendieran vuelos.
Se refirió en su artículo a las trabas del presidente estadounidense, Donald Trump, que prohibió la llegada de combustible a la isla, lo que freno los viajes de miles de turistas a este país y en particular a su Feria.
Agregó que de esta manera, Washington intenta terminar con la única industria que aun sobrevivía cómoda en Cuba.
Tales presiones originaron una caída abrupta del turismo y por consiguiente la suspensión de varios eventos del sector que le daban vida y firmeza a la isla.
Especificó que sí, hay problemas en el andamiaje, pues a la falta de turistas el país cerró algunos hoteles y polos turísticos, pero puede decir con total propiedad, que en el peor momento de este ataque, en marzo 2026, estuvo en La Habana por 15 días, y nunca le faltó un taxi, aseguró el periodista.
Comentó que llamaba y se subía a algún Almendrón (vehículo antiguo de alquiler), que también circulaban con frecuencia.
Además reseñó que las micro, pequeñas y medianas empresas (mypimes) estaban todas funcionando y encontró restaurantes abiertos por todos lados con buena comida y mejor atención.
Sobre la energía eléctrica, publicó que un solo día hubo un corte general que duró 20 horas y después todo se restableció normalmente.
Insistió en que conoce de algunas zonas de La Habana aun con cortes programados, pero donde estuvo por dos semanas entre el Vedado y La Habana Vieja, nunca hubo apagón.
Añadió, que pese a no ver muchos turistas, si apreció grupos, interpretado como un turismo que sigue funcionando en Cuba. Dijo que existen servicios y el miedo impuestos por mensajes de algunas personas en redes sociales, el viajero se lo quita de encima al llegar a la isla.
Por ese corte –argumentó- algunas aerolíneas no permiten la llegada de tantos participantes, FITCuba en su 44 edición se vio obligada a realizar una novedosa versión de su vidriera más importante para el turismo cubano.
Será virtual, afirmó, pero capaz de constituir impulso necesario para hacer una gran edición número 45, “porque las mentes sagaces de los hombres que manejan las instituciones del turismo en Cuba ya piensan en resolver la situación para que el turismo funcione”.
Recalcó en su publicación tales términos y aseveró que ello es para que el cubano pueda trabajar y generar más mano de obra y para que el mundo no se pierda la oportunidad de ir a un país con las mejores playas de la región, y con la cultura más diversa.
Se refirió a la rica historia del país, primera entrada a las Américas de los europeos, además de comenzar a entender un poquito de cómo es la nación en verdad y empezar a quererla.
Trabajar en turismo en Cuba, no es lo mismo que en cualquier país, es estar en guerra, cuando es necesario idear, proyectar y eludir las bombas de las sanciones y bloqueos, significó.
Afirmó que contra la inventiva cubana no pueden (en referencia a los Estados Unidos) y por ello siguen aumentando sanciones, bloqueando y haciendo una guerra criminal contra la economía que ningún país soportaría.
Concluye el mensaje de la revista en el sentido de que por ello hay que apuntar al turismo, porque es la industria de la paz, y qué mejor país para hablar de esa paz y sentirla, que en Cuba.