Los 21 circuitos primarios de la ciudad se encuentran sin servicio eléctrico, al igual que las redes de 33 KV

La tormenta local severa que azotó esta tarde-noche la ciudad de Sancti Spíritus provocó afectaciones significativas en el sistema eléctrico y dejó sin servicio a la totalidad de los circuitos de la capital provincial.
Odeivy Valdés Alba, director técnico de la Empresa Eléctrica en Sancti Spíritus, confirmó que los 21 circuitos primarios de la ciudad se encuentran sin servicio eléctrico, al igual que las redes de 33 KV.
El directivo explicó que la tormenta provocó daños en árboles y algunas estructuras, y que ya se han recibido 71 quejas de clientes a través de la línea 18888. «Tenemos cables en el piso en todos los circuitos», advirtió.
El directivo detalló que el plan de restablecimiento priorizará los centros hospitalarios. «Nuestra prioridad es darle servicio al hospital provincial. Lo vamos a hacer por el circuito 111, que hasta este minuto es el que menos afectaciones tiene», señaló.
Personal de la empresa ya se encuentra revisando la red desde la salida de la subestación Sancti Spíritus 1 hacia el hospital. Posteriormente, se enfocarán en el hospital pediátrico mediante el levantamiento del circuito 118.
«Paulatinamente vamos a ir restableciendo de acuerdo con el celaje que vayamos haciendo los circuitos primarios de acuerdo al nivel de energía que pudiéramos servir», agregó.
El director técnico informó que antes de la tormenta se encontraba en fallo el circuito 3010 que alimenta Banao y Tunas de Zaza, el más largo de la provincia, que también requerirá atención.
En Cabaiguán, el circuito 3020 que abastece a Guayos presenta afectaciones, al igual que el circuito 118 de la cabecera provincial que abastece al Hospital Pediátrico con un posible cable en el suelo y poste inclinado. En Taguasco, puntualmente el circuito 75 está afectado, y en Tuinucú también se reportan daños.
Afortunadamente, municipios como Trinidad, Jatibonico y el resto de los territorios no han tenido afectaciones significativas. «Incluso pudimos cerrar el circuito 42 que estaba afectado y le pudimos dar servicio eléctrico», precisó Valdés Alba.
Ante la peligrosa situación, el directivo hizo un llamado a la comunidad para que reporte cualquier incidencia a través del número 18888, donde las operadoras están recibiendo la información.
«Lo otro importante para la población es no tocar los cables caídos y cuando vean postes en peligro tampoco acercarse», enfatizó. Valdés Alba advirtió que ya tienen información de cables en el piso con ramas en la localidad espirituana, por lo que no se dará servicio a ningún circuito hasta tener la certeza de que no existen riesgos, «en aras de evitar accidentes fatales en la población».
Por el horario en que terminó la tormenta, no se han podido cuantificar todos los daños que provocó el evento meteorológico en la infraestructura estatal, particular y en los servicios de la ciudad.
El evento de la tarde de este 23 de julio ha sido clasificado, en principio, como una tormenta local severa. Según los datos preliminares de la estación meteorológica ubicada en las afueras de la ciudad cabecera, se registraron vientos de entre 90 y 100 km/h y una precipitación de 93 mm en un período corto de tiempo, lo que explica la magnitud de los destrozos en el tendido eléctrico y la caída de árboles reportada por la Empresa Eléctrica.
Así lo hizo saber a Radio Sancti Spíritus Celia María Pina, jefa del departamento de pronósticos del centro meteorológico provincial. La especialista adelantó que, por su experiencia, este fenómeno respondió a factores locales, como el intenso calor acumulado durante la jornada y la interacción con una baja fría que venía afectando el Oriente del país y que hoy se desplazó hacia el centro, generando las condiciones propicias para una tormenta de tan rápida evolución y gran intensidad.
No obstante, Pina aclaró que durante la jornada de este viernes 24 de julio, cuando puedan procesar toda la información —ahora es imposible por la falta de energía eléctrica que afecta a buena parte de la provincia—, ofrecerán detalles más precisos y confirmarán estas hipótesis. Por lo pronto, los daños en la ciudad ya han sido ampliamente documentados en redes sociales, donde decenas de usuarios han compartido imágenes de postes partidos, ramas de gran tamaño obstruyendo vías y cables tendidos sobre el asfalto.
Todo apunta a que las afectaciones fueron ocasionadas por esa intensa ráfaga de viento —que en algunos puntos pudo superar los 100 km/h— y el extraordinario volumen de lluvia caída en apenas unos minutos, que saturó alcantarillas y dejó múltiples vialidades anegadas.
Las autoridades mantienen activos los canales de comunicación con la población y reiteran el llamado a extremar las precauciones, mientras los equipos de la eléctrica y la protección civil trabajan en medio de la oscuridad para devolverle la normalidad a la ciudad lo antes posible.
En verano aparecen con más frecuencia las tormentas locales severas, y los datos registrados en la capital espirituana confirman que el evento de ayer encaja perfectamente con esta definición. Una Tormenta Local Severa (TLS) se caracteriza por tres elementos fundamentales que estuvieron presentes: granizos abundantes —que suponen un peligro para cultivos, techos ligeros, automóviles y, sobre todo, para las personas que no cuentan con un resguardo seguro—, lluvia intensa en corto período de tiempo (los 93 mm acumulados en minutos así lo atestiguan) y vientos fuertes con rachas destructivas, que en este caso alcanzaron los 90 y hasta 100 km/h.
Las afectaciones más comunes de estos eventos suelen registrarse en cubiertas ligeras de viviendas, daños a la agricultura e infraestructura eléctrica y de comunicaciones, un escenario que calza a la perfección con los reportes de la Empresa Eléctrica y las imágenes compartidas en redes sociales, donde se aprecian postes y cables en el suelo, ramas desgajadas y múltiples obstrucciones en la vía pública.
Los meteorólogos insisten en que las TLS son tormentas de corta duración pero altamente peligrosas, con granizo, vientos superiores a 90 km/h y lluvias con tormentas eléctricas que pueden ser, en ocasiones, torrenciales. Por eso, desde el centro provincial de Pronóstico del Tiempo se lanzó una recomendación que busca ante todo preservar vidas: máxima precaución y no salir de casa si no es necesario durante un evento de esta índole.
Las autoridades locales reiteran este llamado mientras los equipos de recuperación continúan trabajando a lo largo de la madrugada para restablecer los servicios básicos y evaluar los daños estructurales en los barrios más afectados, como el Reparto Los Olivos I, donde la fuerza de la naturaleza dejó su huella más profunda. Se espera que en el transcurso del viernes, con el restablecimiento paulatino de la energía y las comunicaciones, se pueda tener un panorama completo de los daños y comenzar la reparación definitiva de las infraestructuras dañadas.
