Mario Ramón Rodríguez Valero dejó una impronta de incalculable valor para las presentes y futuras generaciones de cabaiguanenses
Por: Daisy Pilar Martín Ciriano
Cada hombre, se gana por su actuación en la vida, un lugar en la historia de su pueblo. Unos pasan sin dejar huellas, pero otros, como Mario Ramón Rodríguez Valero, dejan muchas huellas juntas y en su caso, coinciden en la historia combativa de Cabaiguán.
Al perder a Mario Rodríguez Valero Cabaiguán perdió a uno de sus hijos más valiosos.
Tal vez por haber nacido en un humilde hogar donde sus padres le enseñaron que el sustento se ganaba con el trabajo diario, se incorporó de niño al oficio de limpiabotas y de joven continuó en la tienda La Revoltosa, había interrumpido sus estudios para ayudar a la familia.
Luego recordaría en entrevistas que allí, en esa tienda, se hizo revolucionario. Aunque tempranamente integró la Juventud Obre...









