martes, febrero 10El Sonido de la Comunidad
Sombra

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El yeso del Che

El yeso del Che

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Foto: Archivo La férula del yeso que se le colocara al Che Guevara al sufrir una luxación en su brazo izquierdo el 21 de diciembre de 1958 durante el combate de Cabaiguán es uno de los objetos más preciados que guarda el Museo Municipal de Historia del municipio, junto a esta pieza, también se encuentra una boina de Guevara, así como parte del instrumental médico que lo acompañara en la invasión hasta Las Villas.
Guayos se abrió a Cuba

Guayos se abrió a Cuba

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Foto: Archivo Antes de existir la carretera central que une al Oriente con el Occidente de Cuba, se debía transitar por trillos, algunos caminos, guardarrayas. El tiempo empleado para ir y venir de Guayos a La Habana, aún nadie dice cuantos días era. Pero el poblado también cambió con su elevado y de acuerdo a la leyenda de esta foto, esa es la calle sobre la cual  se construyó el paso superior del ferrocarril, o sea los elevados, por lo tanto sin lugar a dudas es la actual carretera central.
Tejido cultural

Tejido cultural

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Foto: Aramis Fernández Cuando transcurre la Jornada por la Cultura Cubana, las tejedoras de Cabaiguán, con profundas raíces canarias, mueven las agujetas, para enlazar los hilos de la historia de dos naciones que fundieron sus trazos, más allá de la visión de aquellos horizontes que los isleños veían en el mar cuando zarpaban, con una maleta y llenos de sueños a este terruño que los albergó para siempre.
Limpieza del arado

Limpieza del arado

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Foto: Osbel Ramón Díaz Mondeja Para que se entierre bien en la tierra, el aletón del arado debe estar que brilla, así la reja profundiza más y el surco queda  más amplio, de esta manera luego, en el caso del tabaco cuando se riegan las posturas, los campesinos aporcan con  manos y pies a las pequeñitas plantas  que luego será las frondosas matas y a la larga se convertirán en los deseados habanos de Cuba.
Nido del colibrí

Nido del colibrí

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Foto: Aramis Fernández Valderas. Los nidos de colibríes están hechos de una variedad de materiales. El colibrí hembra recoge líquenes, musgos, hojas, pelusas, pelos, la pelusa de algodón y pedazos de plantas blandas. ... Y con semillas, trozos de plantas y pequeños palos en la capa exterior del nido, por lo que se camufla con el árbol o arbusto.
Cundeamor

Cundeamor

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Foto: Aramis Fernández Valderas. Texto: Tomado de: http://www.radiorebelde.cu/ En los campos cubanos las niñas juegan a las casitas y a la hora de cocinar emplean el fruto de una planta de un llamativo color anaranjado y semillas rojas que todos conocen como cundeamor. En el ámbito mundial se le reconoce a esta planta diversos usos etnomédicos como son: antidiabética, antirreumática, antiflatulenta y antimicótica, entre otras; se emplean las hojas, los frutos y las semillas.
Isleños en el veguerío

Isleños en el veguerío

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Foto: Archivo. El trabajo de los inmigrantes canarios a Cabaiguán hizo que prosperara el territorio principalmente en el mayor rubro económico que era y sigue siendo el tabaco. Los isleños no solo favorecieron el mundo de la economía, también crearon sus familias y en la actualidad más del ochenta por ciento de los habitantes del municipio llevan en sus venas sangre de los procedentes de las siete islas.
La maestra Zoraida

La maestra Zoraida

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Foto: Archivo. Si existe alguna persona a la cual no le queda grande la palabra maestra es a Zoraida Manzano. La educadora, ya jubilada con solo mirar exigía y jamás levantaba la voz ni a maestros ni a los alumnos, es como la dulzura hecha mujer y el respeto que aun inspira un atributo muy personal de ella, gran cantidad de cabaiguanenses le deben su educación, principalmente los que formaron parte de la matrícula de la escuela de oficios, centro al que dirigió por muchos años.
La torre del recuerdo

La torre del recuerdo

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Foto: Osbel Ramón Díaz Mondeja. El gigante de un solo ojo, aún fija su vista al cielo como pidiendo recuerden el símbolo que fue y ya no es, el centro al que los guayenses adoraron y  añoran y del cual solo queda esta y su compañera apuntando al sol y las estrellas como enigmas de un tiempo, de generaciones y la remembranza que olía a melaza en tiempo de zafra.