jueves, abril 30El Sonido de la Comunidad
Sombra

Los hombres del campo y sus tradiciones

Los hombres del campo mantienen tradiciones y maneras de hablar que son enseñanzas permanentes para los más visoños del hogar

Por: Daisy Pilar Martín Ciriano

Las costumbres campesinas y su tradición oral en Cuba, caminan siempre de la mano. Cada enseñanza o conocimiento experimentado, es trasmitido de abuelos a hijos, de padres a nietos y así permanecen vivas estas tradiciones. De igual manera mantienen los nombres de implementos de trabajo y fenómenos, se denominan como lo hacen solo los «hombres del campo»

Esos saberes con los que anuncian turbonadas y tempestades, grandes tronadas y hasta intensas lluvias, no llegan a la boca de alguien por casualidad. Así lo aprendieron de su familia.

Por estos días ha estado lloviendo intensamente en Cabaiguán, y los campesinos de los alrededores están felices ya que en su mayoría ya han sembrado su punta de maíz y calabazas. Muchos aseguran con alegría que «este año la primavera rompió temprano». Los campos se ven brillantes, limpios y con un verdor hermoso.

Por esta vez, los que siguen las lluvias para lograr mayor belleza, solo esperan los aguaceros de mayo para darse un buen baño. Según las mujeres del campo la mujer que se baña en esos primeros aguaceros, rejuvenece, la piel recoge tersura y hasta el cabello brilla y crece más. Así que hay que esperar el inicio del próximo mes y desear que continúen los aguaceros, que crezcan los ríos, los mangos, ciruelas y chirimoyas. Sí, porque por estos días estas frutas están en su apogeo y otras como el mango, casi en la fase de maduración.

Lo que ha quedado siempre muy claro, es que los hombres del campo, los que nacieron y se criaron en él, se las saben todas, ya sea de la agricultura, de la luna, las lluvias o de los malos tiempos. Pero lo que se puede afirmar sin temor a equivocarse es que el campesino de hoy, a pesar de la modernidad de sus implementos, técnicas y conocimientos, tiene que beber de la sabiduría de sus antepasados a la hora de valorar fases lunares, cabañuelas y malos tiempos.

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