Los tiempos son otros, pero la esencia de los CDR sigue siendo la misma
Confesó a Escambray una espirituana que con solo 12 años acompañó a sus padres en la creación del CDR de la calle donde aún reside.
Ni los 71 años que carga sobre sus hombros, ni las múltiples pruebas personales y familiares que le ha impuesto la vida, ni tan siquiera los momentos por los que ha pasado como auxiliar pedagógica en escuelas especiales donde laboró por más de tres décadas o las actuales circunstancias por las que atraviesa el país, han disminuido la voluntad y la entrega de la dirigente de base, activista de la zona 114 y colaboradora Ana Araceli Díaz Hernández.
En su casa cifrada con el número 153 de la calle Rafael Río Entero, de la ciudad de Sancti Spíritus, se respira un ambiente de fraternidad. Así lo percibimos cuando al pasar el umbral de la puerta la encontr...









